Etapas emocionales durante el confinamiento

Como en todo cambio vital, el proceso de confinamiento viene acompañado por una serie de procesos mentales y emocionales.

Estos, tienen la función de ayudarnos a metabolizar la situación que estamos viviendo.

Son necesarios, incómodos también, pero tiene una función muy importante: ACEPTAR lo que está pasando.

Igual que en un coche no puedes meter quinta sin haber pasado por las marchas anteriores, nuestro cerebro no puede entender situaciones tan complejas de un día para otro.

Si luchamos contra las emociones que cada estadío trae, si las evitamos o tenemos prisa de pasar a la siguiente, con más fuerza.

Acojamos el proceso, como un proceso de aprendizaje bueno para nosotros y para nuestro crecimiento. Si lo hacemos así, no habrá tanto sufrimiento.

Veámos cuales son esas etapas.

Fases emocionales durante el confinamiento

1- Negación.

Es la primera etapa y viene acompañada de confusión e incredulidad. Hay mucha información sobre la situación, miedos sobre el futuro y el cerebro no es capaz de asimilar algo tan complejo.

Se caracteriza por la banalización de la situación. Hacemos como que no pasa nada.

2- Preparación.

Esta es la etapa de precontemplación. Analizamos qué es lo que puede suceder.

Como tendemos hacia un pensamiento catastrofista, pensamos que va a haber un desabastecimiento generalizado y por ello se genera la histeria colectiva.

Esta etapa se caracteriza por la acumulación.

Compramos ciertos productos que, en muchas ocasiones, ni siquiera son de primera necesidad, pero que nos dan seguridad y control.

3- Ajuste.

La sociedad se adapta generando nuevas rutinas. Mantenemos el contacto con nuestro círculo personal más cercano e importante.

Esto dependerá de la características de la persona y la situación invidual del propio confinamiento.

4- Aclimatación.

Comenzamos a encontrar aspectos positivos de la nueva situación.

Nos adaptamos al aburrimiento, empezamos a desarrollar nuevos intereses y actividades.

5- Resistencia.

La tensión aumenta y el estado de ánimo decaen por el esfuerzo a ajustarse a una situación tan compleja.

En este momento la GESTIÓN EMOCIONAL tiene un gran papel.

  • Centrarnos en el autoconocimiento, saber qué cosas nos provocan más estrés y poner mecanismos para su prevención.

  • Comunicación con personas de confianza para expresar cómo nos sentimos.

  • Regular los pensamientos. Tener cuidado con los pensamientos catastrofistas. Es el momento de hablarnos bien a nosotros mismos y con palabras de aliento y esperanza.

6- Alivio.

En esta etapa la gente se siente feliz ante la posibilidad de reemprender su vida con normalidad. Dependerá de las informaciones externas, del propio individuo y de su situación.

7- Temor a la incertidumbre.

Esta etapa se produce cuando la posibilidad de salir esté cerca.

Tras el alivio asaltan nuevas preocupaciones sobre la seguridad sanitaria y financiera tras dicha situación.

Aún así, la adversidad tiene el don de despertar talentos que en la comodidad hubieran permanecido dormidos. Esta situación es complicada para todos, pero recordad, es momentánea y lo que viene detrás es una oportunidad de cambio para todos.

© 2015.SaldemiCabeza